El Parque Nacional de los Picos de Europa se creó en 1918 como Parque Nacional de la Montaña de Covadonga, siendo el primer Parque Nacional de España. En 1995 se amplió a los tres macizos que constituyen los Picos de Europa cambiando el primitivo nombre por el actual.

Sus 65.000 Ha. lo convierten en uno de los mayores espacios protegidos del Estado, abarcando terrenos que administrativamente pertenecen a tres comunidades autónomas: Asturias, Cantabria y Castilla-León.

Respondiendo a la filosofía de los Parques Nacionales, éste es un exponente de los ecosistemas de alta montaña y bosque atlántico sobre una geología dominada por la actividad kárstica.

En el Parque se pueden encontrar especies vegetales y animales de gran interés: hayedos y bosques mixtos, praderías de alta montaña con plantas exóticas y endémicas (matalobos, digital enana, lirios alpinos, etc.), águila real, alimoche, lobos, nutrias, rebecos, etc.

Así mismo, el espacio es un exponente de la cultura tradicional ligada al pastoreo y a la elaboración del queso. El paisaje se encuentra modelado por el hombre en forma de majadas (agrupaciones de cabañas) y vegas, dejándose notar también su presencia en la abundancia de animales domésticos (vacas, cabras y ovejas) que constituyen la rica cabaña ganadera local y la base de elaboración de los apreciados quesos locales (Gamonéu, Cabrales, Tresviso…).