Saltar Navegación

Turismo Rural en los Picos de Europa

Picos de Europa Tel. 985 94 73 09
Correo: reservas@picosdeeuropa.com


Está usted en:

La cocina tradicional

Botellas de sidra
La sidra es ideal para acompañar
la variedad gastronómica asturiana
 
Carne y pescado, mar y montaña, es el carácter de la Comarca Asturiana de los Picos de Europa, y la proximidad de los dos elementos será la que contribuya a que su gastronomía incorpore ambos productos por igual.

En la carne destacarán los productos derivados del cerdo, en forma de embutidos, morcillas y potajes en los que se utilizan como protagonistas. Pero será la carne roxa (roja), es decir de ternera alimentada en los pastos de los puertos de montaña, en completa libertad y sin dietas de piensos la que marcará la diferencia sobre cualquier otra área geográfica y sobre cualquier otra carne similar: jugosa, tierna, sabrosa, son los calificativos que mejor la definen. Otra carne muy apreciada e incorporada en muchas cartas locales es la de la caza, principalmente la mayor, de jabalí, ciervo, corzo o rebeco.

De la mar y del río se ofrecen merluzas, xáragos, bonitos, lubinas, salmones, truchas, centollos, almejas... a la plancha o en salsas varias, pero siempre frescos.

Incorporando tanto productos cárnicos como pescados, los potajes son característicos de la zona: desde la típica fabada, les fabes con almejes, el pote asturiano, les fabes con marisco, etc. Siempre constituyen un primer plato de gran consistencia recomendables exclusivamente para el mediodía y no para la noche debido a su contundencia.

Un elemento que se echará en falta en la comarca es la verdura, pues en general la huerta ha sido poco valorada. No obstante los huertos han sido una despensa bien provista en los pueblos hasta el momento, no tanto por su variedad como por la calidad de sus productos. Aunque el amante de lo verde no encuentre toda la variedad que le gustaría, esta sencillez se puede compensar con la satisfacción que puede producir degustar auténticos productos locales como las patatas, los guisantes, las habas verdes, las legumbres, las castañas, las nueces, o las frutas. Raros son los restaurantes que hoy pueden ofrecer estos productos por su escasez, pero aún se pueden localizar en el mercado dominical donde las señoras de los pueblos venden sus limitadas mercaderías, excedentes de una producción ya de por sí limitada.



Tuenti