PUNTO DE PARTIDA: Cangas de Onís
TIEMPO ESTIMADO : 3-4 horas

DESCRIPCIÓN DE LA RUTA:
Salir de Cangas de Onís por la AS-114 en dirección a Cabrales y continuar hasta el pueblo de Mestas de Con (10 km.). Casi al final del pueblo tomar un desvío a la derecha que indica Con, a 1 km. Se encuentra la pequeña ermita de San Pedro de Con (S. XIII), en estado de ruina. Destacan los capiteles decorados de su arco de triunfo, los canecillos y las pequeñas ventanas. En el exterior hay un tejo centenario.
De regreso a Mestas de Con, tomar un desvío hacia San Martín de Grazanes, donde se localiza una iglesia mucho mayor, abierta al culto, en la que destaca sobre todo su portada con arco de medio punto y alfil. Desde el lugar se puede disfrutar de una espectacular panorámica de los Picos de Europa.
Regresar nuevamente a Mestas de Con y tomar la AS-114 de regreso a Cangas de Onís. A 1 km. Desviarse a la derecha para visitar la pequña iglesia de Santa María de Villaverde, recientemente restaurada, en la que destaca la decoración de su arco de triunfo y de la bóveda. Las excavaciones realizadas durante la restauración sacaron a la luz un edificio mucho más antiguo, que podría tratarse de un templo romano.
Para visitar la iglesia de Santa Eulalia de Abamia hay que regresar al pueblo de Corao. En el comercio Casa Gelot se puede pedir la llave de la iglesia. El acceso está señalizado desde el pueblo (3 km.). La iglesia de Abamia es una de las más importantes de la región (S.XIII) por ser fundada por el Rey Pelayo y su esposa Gaudiosa que estuvierno enterrados en ella hasta el S.XVI. En que fueron trasladados a Covadonga. Destaca en el exterior sus dos portadas, especialmente la del sur más decorada, y los dos tejos centenarios. En el interior, muy restaurado, destacan los restos de los dos sepulcros reales y la bóveda de crucería.
De vuelta a Cangas de Onís, se puede visitar el Monasterio de San Pedro de Villanueva (S.XII-XVIII), situado a 2 km., que en la actualidad alberga las instalaciones de un Parador de Turismo. En el conjunto destaca la iglesia, con una interesante portada historiada, la cabecera con canecillos decorados y tres arcos del claustro.